Todo empezó en el lugar menos esperado: un match en Tinder en pleno confinamiento.
Entre
pantallas, llamadas interminables y ganas de conocer el mundo juntos más allá de casa, fuimos
descubriéndonos poco a poco.
Quizá fue cosa del destino… o de la mezcla entre un Géminis curioso y una Leo con carácter
que buscaba un marido.
Cuando por fin pudimos vernos, confirmamos que aquello no era aburrimiento de cuarentena.
Era el inicio de algo mucho más grande.
Desde entonces, entre debates, risas y mucho amor, seguimos eligiéndonos cada día.
Y hoy,
celebramos que, contra todo pronóstico, esta historia no ha hecho más que empezar.
Tres cosas hay en la vida: salud, dinero y amor. Afortunadamente nos sobran salud y amor…
Dicen que lo clásico nunca falla… y a nosotros nos encantan los sobres blancos tradicionales,
pero por si acaso…