Hace seis años, ella y él comenzaron una historia que poco a poco se volvió hogar.
Juntos descubrieron que el amor también se construye en la salud, la tristeza, la felicidad y en los
días difíciles.
Él aprendió a ver el mundo con otros ojos, porque ella le enseñó a verse por sí mismo.
Élla encontró en el un apoyo incondicional, un compañero para crecer y soñar.
Han crecido juntos como personas, como profesionales y como pareja.
También vivieron pérdidas que marcaron su camino y fortalecieron su unión.
Ella enfrentó la partida de su padre, y él estuvo ahí, firme, amoroso y presente.
Él aprendió a amar de una forma que no sabía que existía,
amando también a ese ser que venía con ella, su hija perruna, la hizo parte de su vida y de su
corazón.
Y aunque también tuvieron que despedirla, su amor quedó para siempre en la historia de
ambos, porque no solo le enseño un amor incondicional , también los hizo mejor persona.
Entre alegrías, lágrimas, viajes y nuevos comienzos, eligieron caminar de la mano.
Porque al final del día, después de todo, siempre han sido 3 ella, él y su angel de cuatro patas.
Hoy celebran que su amor se hizo fuerza, hogar y promesa.
Y quieren compartir con ustedes el inicio de esta nueva etapa: su matrimonio.