nuestra historia
Luis, proveniente de Venezuela, y Sylvita Morales De Chile, se conocieron un 4 de septiembre de 2020, gracias a esas locas y hermosas coincidencias que solo una pandemia podía regalar.
Él, médico; ella, enfermera. Aquella mañana se encontraron en el salón principal de una residencia sanitaria. Sylvia no pudo evitar fijarse en esas enormes manos de Luis, no eran aún ni las 08:31 de la mañana y ella ya se había encandilado con él: alto, macizo, imponente, vestido con uniforme gris y un gorro clínico de superhéroes: ¡No se escapó ni un detalle!
A Luis, por su lado, le llamó la atención Sylvia: su melena sobre los hombros, su risa fácil, su alegría natural y esa forma de estar rodeada de amigos, siempre iluminando el lugar. Ese día se sentaron en la misma mesa y comenzó esta historia.
El 11 de septiembre tuvieron su primera cita. ¡Cómo olvidarla! Fueron a desayunar waffles y, con su nulo conocimiento de la cultura venezolana, Sylvia no entendió por qué Luis solo tomó café. Hoy ya sabe que no se comen cosas dulces por la mañana.
Apenas unos días después, el 18 de septiembre, Luis le pidió que fuera su novia. ¡Catorce días fueron suficientes para saber que estaban destinados a terminar juntos!
En noviembre de ese mismo año se fueron a vivir a un departamentito en Santiago Centro, y desde entonces no se separaron nunca más. La convivencia solo confirmó lo que ya sentían: que entre ellos sobraba amor, compromiso y lealtad.
El tiempo pasó, y su amor siguió creciendo más y más. En 2022 llegó Athenea, su perrihija, una regalona absoluta y consentida de papá, que vino a completar un poco más su pequeño hogar.
En 2023 concretaron una de sus metas más importantes: un hogar propio para continuar formando su familia. Poco a poco, sus sueños comenzaban a hacerse realidad. Pero aún faltaba algo muy especial: compartir con sus seres más queridos todo el amor que habían construido durante estos años.
El 20 de septiembre de 2025, Luisjo le propuso matrimonio a Sylvi. Y hoy estamos aquí, ad portas de celebrar junto a ustedes este gran momento.
Gracias por ser, de una forma u otra, parte de esta hermosa historia. Gracias por acompañarnos, por querernos y por celebrar con nosotros el amor que hemos forjado.
¡Los amamos! Nos vemos el gran día.