Hace 14 años, un clic en internet cambió nuestras vidas. Desde ese primer día nos volvimos
inseparables, transformando una pantalla en el comienzo de nuestra mejor aventura.
Caminamos de la mano en altos y bajos, sumando risas y recorriendo el mundo. Pero, sin duda,
nuestro mejor destino fue construir el hogar que hoy compartimos felices junto a Gabi y Orejas.