De la rutina del trabajo pasamos a la aventura de las carreteras, y en ese trayecto, entre canciones, paisajes y silencios que también hablaban, nació un amor valiente. Un amor que eligió quedarse, hacerse fuerte y crecer.
Hoy brindamos por ese viaje maravilloso que empezó sin aviso y nos trajo hasta aquí: nuestra boda.