Todo empezó como empiezan las historias que valen la
pena: sin planearlo.
Por cuestiones de la vida Cami tenía que irse a vivir a
Chile, pero el destino la llevó a Zapala.
Así fue que nos encontramos y, sin saberlo, empezamos a
escribir esta historia que empezó como una gran amistad.
En pocos meses entendimos lo que sentíamos y nos
prometimos algo que todavía hoy nos sostiene: “siempre
juntos”.
Pero la vida tenía otros planes, nos distanciamos y
empezaron los viajes y los desafíos. Aún así nunca
dejamos de elegirnos.
Diez años después, ese primer viaje nos trajo hasta acá.
Y no encontramos mejor forma de celebrarlo
que rodeados de quienes más amamos,
compartiendo este amor que nos une.