Toda buena historia comienza con un coqueteo
evidente. En este caso un "si pasas por aquí
pagas peaje".
Toda buena historia tiene altos y bajos, cercanías
y distancias. Y así, nos tomamos lo de la distancia
en serio, y nos tomo 9 años volver a reencontrarnos.
Algo en todos esos años dejo macerar la forma de amor que sentimos por el otro... lo que nos permite elegirnos día a día de forma libre y poder mirarnos
y acompañarnos con más amor, aceptación,
paciencia, apañe y ternura.