Sin imaginar todo lo que la vida tenía preparado para nosotros, hoy, después de siete años,
damos el gran paso. Este acto representa el amor más bello, porque comenzó sin planes ni
certezas y, con el tiempo, se transformó en una historia real, madura y en la hermosa familia que
hoy somos.
Nos elegimos con libertad y certeza, construyendo un amor simple, honesto y profundo; de esos
que crecen día a día, entre risas, aprendizajes y la felicidad de caminar juntos.